Si tu cabello se siente demasiado seco, encrespado, débil e indomable, bienvenido al club. El daño capilar es una de las preocupaciones más comunes hoy en día, y con razón. Con nuestras rutinas descontroladas de lavado diario con champú , peinado con calor, desenredado agresivo y exposición prolongada al sol, las probabilidades de sufrir daños son bastante altas, y las de ir a la peluquería cada semana solo para arreglarlo son muy bajas. Por eso, hemos preparado algunos consejos y remedios caseros de eficacia comprobada para que tu cabello se sienta bien, sano y manejable sin tener que ir corriendo a la peluquería.
¿QUÉ ES EL DAÑO CAPILAR?
Primero las preguntas:
¿Qué es el daño capilar? El daño capilar ocurre cuando las condiciones adversas dañan su estructura. El cabello humano se compone de diferentes capas que conforman su estructura. Cuando la estructura se altera por un factor externo o interno, el cabello comienza a mostrar signos y síntomas de daño capilar. Los síntomas más comunes de daño capilar (o cabello no saludable) pueden ser:
- Sequedad
- Frizz
- Exceso de grasa
- Caída del cabello
- Rotura del cabello
- Rotura del eje medio
- Fragilidad
- Aspereza
- puntas abiertas
- Caspa
- Deslucido
- Lo aburrido
- Flojedad
- Descoloramiento
TIPOS DE DAÑOS CAPILARES
¡Sí! Existen diferentes tipos de daño capilar, cada uno con consecuencias diferentes. A menos que sepas qué tipo de daño está sufriendo tu cabello , no podrás planificar su recuperación.
Daños en la cutícula
La capa más externa del cabello está formada por cutículas planas como las escamas de un pez. Esta capa protege la corteza capilar (la parte interna del cabello) de todo tipo de daño. Cuando factores externos como las herramientas de calor, la exposición al sol, la fricción y las condiciones climáticas entran en contacto con la capa de la cutícula, esta se abre y se agrieta, dejando espacios entre ellas. Esto provoca la exposición de la corteza capilar y la pérdida de hidratación del cabello. Algunos signos comunes que indican daño en la cutícula son el encrespamiento, la sequedad, la aspereza y el cabello sin brillo. A medida que el daño continúa, las cutículas finalmente llegan al punto de vulnerabilidad donde comienzan a desprenderse del cabello, dejando la corteza completamente expuesta.
Daño en la corteza
El daño a la corteza ocurre cuando la cutícula está demasiado dañada para protegerla. La corteza capilar es la capa más gruesa del cabello y contiene todos los elementos esenciales para el cabello, como aceites naturales, hidratación, vitaminas, pigmentos y cadenas de queratina y proteínas (o enlaces capilares). Cuando estos factores ambientales externos comienzan a actuar sobre la corteza, se produce pérdida de elasticidad y una pérdida extrema de hidratación y proteínas, lo que debilita, vuelve vulnerable y tiende a romperse.
Daño de pigmento
¿Alguna vez te has preguntado cómo se produce el color del cabello? La corteza capilar contiene células responsables de crear el pigmento capilar, llamado melanina. Al aplicar tintes decolorantes o permanentes, estos penetran la cutícula capilar y atacan directamente la melanina, interrumpiendo temporalmente la producción del pigmento y tiñendo el cabello con un nuevo color. Este proceso no solo daña la cutícula capilar, provocándole grietas, sino que también destruye las células de melanina, lo que a menudo provoca decoloración y envejecimiento prematuro. La exposición prolongada a la luz solar también puede dañar la pigmentación y dar lugar a un cabello canoso.
Rotura de enlaces
Ahora, hablemos de los enlaces capilares. La corteza capilar contiene cadenas de proteínas que interactúan entre sí para darle al cabello fuerza, cuerpo, textura y brillo. Esta interacción se produce a través de los enlaces capilares, que son cruciales para la formación de la fibra capilar. Existen básicamente tres tipos de fibra capilar.
- Enlaces de hidrógeno: Son los enlaces capilares más débiles y se rompen fácilmente cada vez que te lavas o te peinas con calor. Pero no te preocupes, se regeneran con la misma facilidad cuando el cabello vuelve a entrar en contacto con el agua.
- Enlaces iónicos: Aunque los enlaces iónicos son más fuertes que los enlaces de hidrógeno, siguen siendo débiles y pueden romperse fácilmente cuando el pH del cabello se altera por el uso de productos capilares inadecuados. El resultado es un cabello quebradizo, áspero y débil.
- Enlaces covalentes: Los enlaces covalentes, los más fuertes, dan textura al cabello y solo se rompen con tratamientos químicos como la permanente, el alisado, el teñido y el uso excesivo de calor. El resultado es un cabello deformado, extremadamente vulnerable y quemado.

CÓMO ARREGLAR EL DAÑO DEL CABELLO EN CASA
Ahora que conoces el daño capilar y sus causas, surge la siguiente pregunta: ¿cómo puedes tratar tu cabello dañado sin largas citas en la peluquería? Sigue leyendo para descubrir estos trucos súper rápidos, sencillos y fáciles para una melena sin daños.
La regla de oro:
Hazte un corte
Si la sequedad, la fragilidad y las puntas abiertas son tu principal preocupación, opta por un corte. Estas puntas abiertas son el resultado de cutículas capilares dañadas y caídas, y lo mejor es cortarlas para darle al cabello un aspecto más limpio y saludable. Empezar con un corte también te dará una ventaja en una rutina capilar saludable. Si crees que el daño no se puede reparar con un corte pequeño, también puedes optar por un nuevo corte, eliminando todo el daño y comenzando de cero con un cabello sano. Una vez que el daño haya desaparecido, sigue cortándote el pelo de vez en cuando para tener puntas sanas.
Eliminar los sulfatos
Los sulfatos son un detergente común presente en los champús para crear espuma y limpiar el cabello en profundidad. Si bien son eficaces, también eliminan los aceites naturales del cabello, dejándolo seco, deshidratado y con sed de hidratación. Olvídate de tus productos con sulfatos y reemplázalos con la amplia gama de dúos de champú y acondicionador sin sulfatos de GK Hair.
Añade aceites naturales a tu rutina
Los aceites naturales son ricos en vitaminas y antioxidantes y pueden ser de gran ayuda para retener la humedad y el brillo naturales del cabello. En realidad, no hay una sola forma de usar el aceite. Puedes agregar diferentes aceites a tu rutina de cuidado capilar para una mayor hidratación y nutrición. Masajea tu cuero cabelludo con aceite de coco durante unos minutos y procede a aplicarlo en las puntas antes de lavarte el cabello con champú. El aceite de coco está enriquecido con propiedades hidratantes y calmantes que sellan las grietas en las cutículas del cabello y alivian el cuero cabelludo seco, la caspa y la picazón. Agregar unas gotas de aceite esencial de lavanda a tu champú también puede marcar una gran diferencia en la salud de tu cuero cabelludo. El suero de aceite de argán para cabello GK está esencialmente potenciado con Juvexin y aceite de argán, que no solo ayudan con los largos del cabello seco, sino que también alivian el frizz y protegen el cabello del daño.
El acondicionamiento profundo es imprescindible
El cabello dañado necesita un poco más de lo que un acondicionador con enjuague normal puede aportar. Por eso, un acondicionador profundo siempre es útil para tratar el cabello seco y dañado. El Acondicionador Profundo GK Hair está enriquecido con Juvexin, aceite de jojoba y extractos naturales de granos que nutren profundamente el cabello desde dentro y lo fortalecen desde la raíz, eliminando el frizz, la sequedad y el daño capilar. Incorpora el Acondicionador Profundo a tu rutina capilar semanal y ahórrate visitas frecuentes a la peluquería.
Saca el peinado con calor de tu zona de mejores amigas
En cuanto tu cabello empiece a mostrar signos de daño, elimina el peinado con calor de tu rutina. El calor intenso es uno de los principales culpables del daño capilar, y la guinda del pastel es no usar protección térmica al peinarlo a 232 °C. Presta atención a las señales de daño por calor. Si el cabello se siente demasiado seco, encrespado, quebradizo o con puntas abiertas, deja de usar calor de inmediato y opta por el peinado natural. En ocasiones especiales, cuando el peinado con calor sea inevitable, aplica la crema ThermalStyleHer en tu cabello antes de peinarlo. Esta crema ayuda a retener la hidratación natural del cabello y lo protege del daño.
¿En resumen? El daño capilar es inevitable, pero se puede prevenir con los consejos y técnicas adecuados en casa. Sigue a @gkhair en redes sociales y visita pr.gkhair.com para más consejos y trucos.